El presidente de AMAC, Pedro Sánchez Yebra, ha defendido en Bruselas que las decisiones sobre la continuidad o el cierre de las centrales nucleares deben basarse en criterios de seguridad, rigor técnico y necesidades energéticas reales, y ha reclamado una participación efectiva de los municipios en las políticas europeas que afectan a su futuro.

El presidente de la Asociación de Municipios en Áreas de Centrales Nucleares y Almacenamiento de Residuos Radiactivos (AMAC), Pedro Sánchez Yebra, ha intervenido este martes, 13 de octubre, en el Parlamento Europeo, en Bruselas, en el marco del encuentro “Local-MEP dialogue: Local Communities at the Heart of Europe’s Nuclear Policy”, donde ha trasladado a los representantes europeos las principales preocupaciones y reivindicaciones de los municipios españoles que conviven con instalaciones nucleares.

Durante su intervención, Sánchez Yebra ha advertido de que el futuro de una central nuclear no puede analizarse exclusivamente desde la perspectiva energética, ya que cualquier decisión sobre su continuidad o cierre tiene profundas consecuencias económicas, sociales y territoriales.

“Detrás de cada central hay un territorio. Hay municipios, trabajadores, empresas y familias. Hay generaciones enteras que han convivido con estas instalaciones y que han contribuido, durante décadas, a garantizar el suministro energético de nuestros países”, ha señalado.

El presidente de AMAC ha recordado que España cuenta con un calendario de cierre progresivo de sus centrales nucleares y ha subrayado la preocupación que esta planificación genera en los municipios afectados. El cierre de una instalación, ha explicado, repercute directamente sobre el empleo, la actividad económica y las empresas de toda una comarca, además de poner en riesgo conocimiento profesional altamente especializado y poder agravar problemas como la despoblación y la falta de oportunidades en el medio rural.

 

Decisiones basadas en la seguridad y las necesidades energéticas

Ante esta situación, AMAC ha defendido en el Parlamento Europeo que el futuro de las centrales debe determinarse mediante criterios objetivos y no exclusivamente por una fecha previamente establecida.

“Desde los municipios nucleares creemos que el futuro de las centrales debe decidirse sobre criterios objetivos. Sobre la seguridad. Sobre el rigor técnico. Y sobre las necesidades energéticas reales de cada momento”, ha afirmado Sánchez Yebra.

En este sentido, el presidente de la Asociación ha llamado a la prudencia en un contexto europeo marcado por el debate sobre la seguridad energética, la autonomía estratégica y la competitividad industrial.

“No deberíamos renunciar anticipadamente a una capacidad de generación que pueda seguir siendo segura y necesaria simplemente porque, años antes, decidimos fijar una fecha para su cierre”, ha defendido ante los representantes europeos.

Sánchez Yebra ha insistido en que AMAC no plantea que los municipios decidan de forma unilateral sobre estas cuestiones, sino que reclama que puedan participar antes de que las decisiones estén tomadas.

“No pedimos decidir solos. Pero tampoco queremos ser informados cuando la decisión ya está tomada. Queremos tener voz antes de que se decida”, ha asegurado.

representantes AMAC en Bruselas

 

Revisar los calendarios rígidos de cierre

Uno de los mensajes centrales trasladados por AMAC ha sido la necesidad de revisar el planteamiento de los actuales calendarios de cierre de las centrales nucleares.

La Asociación considera que no deberían imponerse fechas rígidas y predeterminadas mientras una instalación pueda seguir operando con todas las garantías de seguridad y continúe siendo necesaria para el sistema energético.

“La pregunta no debería ser cuándo debemos cerrar una central porque así lo establece un calendario. La pregunta debería ser si esa instalación sigue siendo segura y si continúa siendo necesaria”, ha resumido el presidente de AMAC.

Sánchez Yebra ha enmarcado esta posición en los grandes retos que afronta actualmente la Unión Europea, señalando que el avance hacia la descarbonización debe ser compatible con la garantía de suministro, la competitividad económica y la autonomía estratégica europea.

El presidente de AMAC interviene en el Parlamento europeo

Participación también en la gestión de los residuos radiactivos

La intervención ha abordado igualmente el futuro de los territorios una vez finaliza la actividad de las centrales. El presidente de AMAC ha recordado que el cierre de una instalación no supone el final de la relación de estos municipios con la energía nuclear, debido a los procesos de desmantelamiento y a la permanencia y gestión de los residuos radiactivos.

Por ello, ha reclamado que los municipios participen de forma efectiva también en las decisiones relativas a su gestión y almacenamiento.

“Las decisiones que afectan durante generaciones al futuro de un territorio no deberían adoptarse sin contar con quienes viven en él”, ha manifestado.

Asimismo, AMAC ha pedido que la Unión Europea incorpore plenamente la dimensión territorial a sus políticas energéticas y que ningún municipio tenga que asumir en solitario las consecuencias de decisiones adoptadas para responder a necesidades de carácter nacional o europeo.

Pedro Sánchez Yebra en su intervención en el Parlamento Europeo

“Europa debe decidir con nuestros territorios”

Sánchez Yebra ha cerrado su intervención con una llamada a reforzar la participación del mundo local en la política energética europea.

“Los municipios nucleares no pedimos privilegios. Pedimos participación. Pedimos que las decisiones se adopten desde la seguridad, el rigor técnico y las necesidades reales de cada momento”, ha afirmado.

Y ha resumido la posición de AMAC con un mensaje dirigido directamente a las instituciones comunitarias: “Antes de decidir sobre nuestros territorios, Europa debe decidir con nuestros territorios. Porque una Europa fuerte no se construye dejando territorios atrás. Se construye contando con ellos”.